Multidisciplinar

A nadie se le escapa que los años de carrera universitaria son una experiencia de gran calado a todos los niveles. Uno de los efectos secundarios de esto es que uno acaba identificándose personalmente con su objeto de estudio. En mi caso, cuando me licencié en 2012, yo tenía claro no solamente que había estudiado física, sino que yo era físico.

Sin embargo, cuando uno se lanza a la aventura del doctorado (cuyo propósito es, recordemos, investigar algo relativamente inexplorado), es muy probable, e incluso deseable, que se vea metido en un campo aparentemente distinto del de partida. En este sentido es bien conocida la anécdota del físico neozelandés Ernest Rutherford, que recibió el Premio Nobel de química en 1908 y se mostró sorprendido por su “repentina metamorfosis de físico a químico”. Cabe aclarar que, en aquellos primeros años de la mecánica cuántica, el estudio de la estructura de la materia no era fácil de clasificar.

Ernest Rutherford, buen conocedor de las metamorfosis del científico
Ernest Rutherford, buen conocedor de las metamorfosis del científico

¿Es esto una consecuencia de la moda de lo multidisciplinar?, yo diría que no exactamente. Aunque la palabra se usa (y abusa) ahora más que antaño, lo cierto es que la ciencia lleva siendo multidisciplinar desde sus inicios. Pienso, por ejemplo, en el desarrollo paralelo de la mecánica y el análisis matemático, o del análisis vectorial y la teoría electromagnética.

De modo que nadie debe asustarse si se ve, como yo, licenciado en física y contratado en calidad de matemático por el departamento de ecología acuática de una universidad especializada en biología. Curiosamente, existe un motivo lógico para esto: uno de los hitos de la teoría de sistemas no lineales fue una investigación sobre ecología de poblaciones en las pesquerías del Adriático, cuyo principal resultado son las ecuaciones de Lotka-Volterra.

Como un buen profesor mío (y a pesar de ello amigo) me hizo notar, si esta no es motivación suficiente para hacer matemáticas en un departamento de ecología acuática, siempre nos quedará:

La merluza a la vasca, la lubina al horno, el besugo a la espalda, el salmonete de roca (no el de fango), la dorada a la sal y el pulpo à feira.

Eso es un ecosistema como dios manda y lo demás es tontería.

3 Comentarios

Participa Suscríbete

Antonio (AKA "Un físico")Antonio (AKA "Un físico")

Hola Pablo,
Suelo visitar Naukas para leer el blog de Daniel Marín y me he encontrado con esta entrada tuya.
Soy Antonio Sesé, físico. Y también estoy interesado en la física de sistemas complejos. ¿Puedes comentar en una entrada la bibliografía que manejas en estos momentos (no me ha quedado claro de si para tu trabajo o para tu doctorado)?.

Pablo Rodríguez

Acabo de empezar, de modo que aún no tengo material suficiente para una entrada. Por el momento mi única referencia es Nonlinear Dynamics And Chaos: With Applications To Physics, Biology, Chemistry, And Engineering, de Steven H. Strogatz.

Deja un comentario

Tu email nunca será mostrado o compartido. No olvides rellenar los campos obligatorios.

Obligatorio
Obligatorio
Obligatorio

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>